Estaba en una casa con Claudio...
Esta tenía unos ventanales muy grandes que daban a un parqueo y a la calle.
Por las ventanas alcanzo a ver que llega una camioneta pequeña y bajan Vero y sus padres. Ella estaba muy linda. No estaba arreglada, pero se la veía muy bien.
Estaban hablando con mis vecinos y, de pronto, Vero se acerca a mi puerta y golpea. Yo, tratando de que no me vea, me acerco a la puerta y abro. No se asombró como esperaba, como si no hubiera pasado mucho tiempo sin vernos. Me contó con mucha alegría que se iban a esquiar a no sé dónde. Después llegaron sus padres y nos pusimos a hablar de otras cosas que no recuerdo.
En un momento me voy de ahí porque me habían encargado sacar unas fotografías de una película o algo así, donde había unas chicas disfrazadas de egipcias; no entendía muy bien para qué.
Cuando vuelvo, el espacio era otro: había mucha gente, como en una convención o reunión importante. Yo entraba y salía de los lugares sin importarme qué estaban haciendo.
En un momento me voy al baño porque siento el pantalón mojado en la parte de atrás. Al llegar, descubro que estaba todo sucio y manchado por todos lados. Tenía un saco de gabardina verde que también estaba manchado, al igual que las zapatillas. Pero era raro, porque parecía como si me hubieran salpicado o hubiera pisado algo; aun así, estaba sucio por todas partes.
El baño estaba en construcción, así que me resultaba medio incómodo.
En un momento entraron al baño dos señores; hablamos un poco y luego se fueron.
Me limpié como pude y volví para seguir sacando fotos.
Entré a un lugar donde estaban filmando una película, pero también la estaban proyectando al mismo tiempo.
Y ahí estaban las chicas egipcias; era una película de terror.